La historia del árbol de Navidad
El tradicional árbol de Navidad es relativamente nuevo, ya que se popularizó recién a mediados del siglo XIX. Se dice que su origen tendría lugar en el norte de Europa, en donde se celebraba el nacimiento del dios del Sol y la fertilidad, en el solsticio de invierno, fecha cercana a la navidad. Al evangelizarse los pueblos nórdicos, se cristianizó la tradición. Durante el siglo VIII, en Alemania se adornaron los primeros árboles cristianos, pero pasaron muchos años hasta que tal tradición llegó al resto de Europa y se expandió hacia el mundo entero.
Para los cristianos, la decoración del árbol tiene un simbolismo muy particular, ya que cada uno de los adornos están allí por algo. Se dice que el árbol debe armarse cuatro domingos antes de la Navidad, en el domingo de Adviento. Cada día se debe incorporar una esfera al árbol, hasta llegar a la nochebuena. Así, el árbol tendrá entre 24 y 28 bolitas.
La estrella que se coloca en la punta del pino navideño representa a la estrella de Belén y recuerda a los cristianos la fe que deben tener. Las luces (antiguamente eran velas) representan a la luz de Cristo, los lazos simbolizan la unión de las familias y las esferas que representan los dones del Creador en los hombres. Cada color tiene su propio significado: las esferas azules son un símbolo de la reconciliación y arrepentimiento, las plateadas, de agradecimiento, las doradas, de alabanzas, y las rojas representan las peticiones. La colación de cada una de estas esferas irá acompañada de una oración.
Son numerosos los adornos que podemos incluir en el árbol navideño además de las esferas de colores. Esta época es ideal para ponernos a trabajar en familia y juntos realizar divertidas piezas para decorar el árbol y todo nuestro hogar. Desde botas hasta coronas, hasta señaladores de mesa originales, todo lo que podamos hacer con nuestras manos es un símbolo de amor, gratitud y unión.
como hacer esferas
fieltronet estrellabrillante

